
Después de un rato de ausencia en esta onda del “posteo”, decido retomar el buen camino escribiendo en este amplio espacio, amplia red informativa; y regreso contando una historia muy desagradable…
Resulta que la impunidad sigue a la orden del día, de la tarde y de la noche, a todas horas la maldad no descansa. Hace unos días mi hermanita de 11 años de edad me preguntaba “oye George, ¿por qué todos los días en las portadas del periódico aparece gente muerta, y hay muchos robos y cosas malas? ¿Por qué los reporteros ponen todo eso? A lo cual me quede pensando “¿que le digo?” y pensé “puede ser amarillismo en parte, pero definitivamente este país está hecho una mierda”, y por supuesto le respondí con algo más suave; la verdad es que solo le dije “lo ponen porque son situaciones que pasan a diario en el país, a diario hay muertos, robos”. Se quedo pensando y ya no pregunto más, quizá no lo entendió del todo, pero, lo que creo que quedo claro fue que por la calle hay que andarse con cuidado.
Todo eso me recordó que la impunidad algunos días atrás me había hecho una más de sus víctimas. Era casi ya la una de la mañana (1:00am), regresaba a mi casa después de un arduo, pesado y sobre todo tedioso día de trabajo, cuando llegue al paradero de las combis peceras que me llevan a la bonita colonia donde vivo (jajaja, si como no), no había ninguna, me alarme un poco y pensé “ahora que chingados voy a hacer”, no quería pagar la exagerada suma que cobra una taxi a altas horas de la noche, así que decidí ir hasta la siguiente estación del metro en la cual hay transporte hasta muy tarde en la madrugada, en esa estación sale otra combi pecera que no me deja muy cerca de mi casa, pero por lo menos me acerca al barrio, llegue a mi destino y tuve que caminar un buen tramo en la oscuridad de la noche y un tanto nervioso por tanta porquería que hay en las calles. Caminaba a paso veloz, volteando a todos lados frecuentemente especialmente hacia atrás, según yo para no ser sorprendido; aunque iba preocupado más por los perros de la colonia (no quería ser atacado por un perro rabioso), no dejaba de pensar en los Ed Hardy reggetoñeros y las banditas locales. Total que seguí caminando, cada vez me acercaba más y más a su pobre casa, de hecho estaba en la esquina, cuando de repente salen tres tipos con hoodies y con pistola en mano, pensé “verga ya valió madres”, efectivamente esas fueron sus primeras palabras “ya valió madres danos todo lo que traes carnal”, mientras uno me apuntaba con una pistola los otros dos vaciaban mis bolsillos…
Mierda se llevaron todo, casi $100 que recientemente había pedidos prestados, mis cigarrillos, pero lo que más me dolió, lo que más me encabrono fue que se llevaron mi tan querido iPhone (hijos de puta)…y lo único positivo de ese momento, fue que logre salvar mi IFE, licencia para conducir y mi tarjeta de nomina, que era lo único que llevaba en la cartera en ese momento.
Bueno se los dejo, para que no le anden jugando al vivo, y mejor ya se compren una UZI (jajaja), y acabemos con esos pinches Ed Hardy reggetoñeros hijos de puta, que solo le hacen un mal al mundo, digo ya bastante daño hacemos los “huevones y burros” como yo… Cuídense.
fuente de la imagen: dailymail.co.uk/news/article-1120288/The-hoodies-Warring-yobs-utterly-powerless-police-No-2009-Victorian-England-terrorised-teenage-gangs.html
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